El gigante tecnológico Meta está dando un paso sin precedentes hacia el sector de la energía nuclear, no simplemente comprando energía de las plantas existentes, sino financiando directamente la producción de combustible para los reactores de próxima generación. Esta agresiva inversión en Oklo, una startup pionera en diseños nucleares avanzados, marca un cambio significativo en la forma en que las empresas de tecnología abordan el abastecimiento de energía.
El panorama cambiante de la inversión nuclear
Durante años, las empresas de tecnología se han acercado a la energía nuclear de dos maneras principales: comprando energía de plantas establecidas (el acuerdo de Microsoft con Three Mile Island) o apostando por la puesta en marcha de reactores a largo plazo (la participación de Amazon en X-energy). Meta había adoptado anteriormente un enfoque conservador y sólo compraba energía de una planta existente en Illinois. Ahora, la compañía está abriendo nuevos caminos al proporcionar dinero en efectivo por adelantado a Oklo para asegurar el combustible para sus reactores, una medida que ningún otro hiperescalador ha hecho antes.
Esta inversión es parte de un impulso nuclear más amplio de Meta, que también incluye acuerdos con Vistra y TerraPower, que en conjunto representan “la mayor inversión de este tipo en energía nuclear en la historia de Estados Unidos”, según Third Way. El momento es crítico; El aumento de los precios del combustible nuclear, junto con la prohibición estadounidense de las importaciones de uranio ruso, están creando una oportunidad de mercado para la producción nacional.
El enfoque único de Oklo y el desafío HALEU
Los reactores de Oklo dependen de uranio poco enriquecido y de alto ensayo (HALEU), un combustible más potente que los reactores tradicionales no utilizan. Asegurar a HALEU ha sido un obstáculo importante, ya que anteriormente los proveedores comerciales se limitaban a Rusia y China. La financiación de Meta ayudará a Oklo a superar este desafío acelerando la producción nacional. El director ejecutivo de Oklo describe el acuerdo como “uno de los acuerdos más importantes en el espacio nuclear en su conjunto”.
La compañía también está explorando el uso del plutonio sobrante de la construcción de bombas de la época de la Guerra Fría, diversificando aún más sus fuentes de combustible. Este movimiento no es convencional; Como señala el investigador del MIT Koroush Shirvan, no se sabe de ningún otro cliente que compre directamente combustible para reactores de esta manera.
Por qué esto es importante: más allá de la energía verde
No se trata sólo de reducir las emisiones de carbono; se trata de independencia energética y el futuro de la energía de los centros de datos. Los centros de datos requieren fuentes de energía masivas y confiables, y la energía nuclear proporciona un suministro de carga base estable. Históricamente, Estados Unidos ha liderado la tecnología nuclear, pero la industria se ha estancado en las últimas décadas con costos disparados y proyectos retrasados.
La medida de Meta indica un interés renovado en diseños nucleares avanzados: reactores más pequeños y más eficientes que utilizan refrigerantes alternativos (sodio, sales fundidas, gas de alta temperatura). Estos diseños prometen costos más bajos y un despliegue más rápido en comparación con los reactores tradicionales a gran escala.
Obstáculos regulatorios y perspectivas futuras
A pesar del optimismo, Oklo enfrenta importantes obstáculos regulatorios. La Comisión Reguladora Nuclear (NRC) ha sido muy crítica con solicitudes anteriores, y un funcionario anónimo calificó a la empresa como “el peor solicitante que la NRC haya tenido jamás”. Oklo aún tiene que volver a presentar su solicitud y queda por ver si podrá superar estos desafíos.
Sin embargo, analistas de la industria como Chris Gadomski de BloombergNEF creen que esto marca un punto de inflexión. “Ya era hora”, dice Gadomski, “de cualquier manera, es una empresa a la que hay que prestar atención”. La inversión de Meta valida el potencial de la energía nuclear avanzada y podría remodelar el panorama energético para las empresas de tecnología en los próximos años.
Este movimiento estratégico de Meta subraya el creciente reconocimiento de que la energía nuclear no es sólo una fuente de energía alternativa, sino un componente crítico de la futura infraestructura energética, particularmente para operaciones con uso intensivo de datos.






















