Google está preparado para volver a ingresar al mercado de gafas inteligentes este año, con el objetivo de desafiar el dominio actual de Meta. Si bien la tecnología en sí probablemente será sólida, el éxito del último intento de Google depende de si finalmente puede ofrecer un producto que la gente quiere usar.
Hay mucho en juego: Meta Leads, Google se pone al día
Meta, a través de sus asociaciones Ray-Ban y Oakley, actualmente posee el espacio de gafas inteligentes. La compañía está redoblando su apuesta y planea escalar la producción a 20-30 millones de unidades para 2026 después de una reciente reestructuración para centrarse en hardware XR e IA. Esta agresiva expansión subraya cuán grandes se están volviendo las gafas inteligentes.
Google no ignora el mercado; está adoptando un enfoque doble: aprovechar su ecosistema Android XR para la compatibilidad de aplicaciones y colaborar con marcas de gafas para mejorar el diseño. El fracaso original de Google Glass cobra gran importancia y sirve como advertencia sobre cómo priorizar el estilo junto con la funcionalidad.
Géminis: el arma secreta de Google en IA
La principal ventaja de Google radica en sus capacidades de inteligencia artificial. Gemini, el modelo avanzado de IA de la compañía, supera a la IA de Meta en muchas pruebas, lo que llevó a competidores como OpenAI y Apple a acelerar su propio desarrollo de IA. La integración de Gemini en Siri de Apple muestra cuán poderoso y buscado se ha vuelto.
Los analistas señalan que Google monetiza efectivamente Gemini en todas las plataformas, incluido iOS, lo que le otorga un alcance sin precedentes en el mercado de gafas inteligentes. Esta ventaja del software podría ser un factor decisivo si Google puede combinarlo con un hardware atractivo.
Preocupaciones por la privacidad y déficit de confianza de Meta
El dominio de Meta no está exento de inconvenientes. La empresa enfrenta continuos problemas de confianza relacionados con la privacidad y la seguridad de los datos, lo que podría frenar una adopción más amplia en el mercado. Google podría sacar provecho de esto posicionando su producto como más seguro, enfatizando el procesamiento en el dispositivo y la protección de datos.
El factor moda: donde Meta todavía mantiene la ventaja
La asociación de Meta con EssilorLuxottica (Ray-Ban y Oakley) ha dado como resultado gafas que la gente realmente está dispuesta a usar. Si bien los modelos más nuevos y voluminosos de Meta, como Meta Display, aún enfrentan desafíos estéticos, siguen siendo más elegantes que los primeros prototipos de Google Glass.
Google se está asociando con Warby Parker y Gentle Monster para solucionar este problema, pero es posible que sea necesario hacer concesiones; Los marcos más modernos pueden carecer de la potencia de procesamiento de los modelos más robustos de Samsung y otros socios de Android XR.
El veredicto: tecnología versus estilo, software versus hardware
La estrategia más amplia de Google no se trata sólo de vender gafas; se trata de expandir Android XR como plataforma. Incluso si no gana inmediatamente en estética, su software podría atraer a desarrolladores externos que puedan perfeccionar el hardware.
Los analistas predicen que las gafas de Google podrían lanzarse a mediados de año, con un lanzamiento de primavera programado para las compras de verano. A pesar del liderazgo actual de Meta, el ecosistema de software e inteligencia artificial de Google lo posicionan como un serio contendiente. La verdadera pregunta es si podrá equilibrar la destreza tecnológica con las demandas de la moda y el atractivo para el consumidor.
