Google ha lanzado una nueva función de “Navegación automática” para su navegador Chrome, impulsada por el modelo Gemini 3 AI. Esta herramienta permite a la IA navegar de forma independiente por la web y completar tareas en su nombre, desde reservar viajes hasta gestionar los gastos, sin la participación constante del usuario. La medida refleja una tendencia más amplia en Silicon Valley hacia una integración cada vez más autónoma de la IA en la navegación web diaria.
La IA toma el volante
La función de navegación automática, a la que se puede acceder a través de la barra lateral de Gemini en Chrome, está actualmente limitada a usuarios estadounidenses con suscripciones AI Pro o AI Ultra de Google. Si bien el cronograma exacto de implementación para una mayor disponibilidad aún no está claro, las implicaciones son significativas. La directora de gestión de productos de Google, Charmaine D’Silva, demostró cómo la IA puede reordenar artículos comprados anteriormente e incluso buscar códigos de descuento, automatizando tareas que antes requerían esfuerzo manual.
El sistema funciona haciéndose cargo de Chrome y haciendo “clics fantasmales” para ejecutar solicitudes. Google incluye un descargo de responsabilidad que advierte a los usuarios que siguen siendo responsables de las acciones de la IA, aunque funcione de forma autónoma. Tareas más delicadas, como transacciones financieras o publicaciones en redes sociales, aún requieren la confirmación del usuario, pero la dirección es clara: la Web está cada vez más impulsada por la IA.
El futuro de la navegación: menos tú, más IA
Este lanzamiento se alinea con un cambio más amplio en la industria tecnológica, con empresas como OpenAI (navegador Atlas) y Google impulsando experiencias de navegación basadas en la IA. El navegador Vivaldi se destaca como una excepción notable para los usuarios que priorizan el control sobre la automatización. Sin embargo, la tendencia sugiere que la navegación impulsada por IA se convertirá en la norma, no en la excepción.
Riesgos y escepticismo
Si bien Google promociona la conveniencia de la navegación automática, persisten las preocupaciones de seguridad. La herramienta es vulnerable a ataques de inyección rápida, en los que sitios web maliciosos engañan a la IA para realizar acciones no deseadas. A pesar de las salvaguardias, el riesgo de uso indebido de la IA es real.
La eficacia de dicha IA agente también es discutible. Los intentos anteriores de automatización similar a menudo han sido poco confiables y sobrevalorados. Sin embargo, Google está comprometido a remodelar la experiencia web en torno a la IA, lo que sugiere que es inevitable una adopción más amplia de la navegación automática.
La era de la navegación web autónoma ha comenzado, lo que plantea interrogantes sobre el control, la responsabilidad y el futuro de la interacción humana con Internet.
