El fabricante italiano de superdeportivos Lamborghini ha revertido el rumbo de su futuro totalmente eléctrico y ha dejado de lado los planes para el tan esperado Lanzador EV. La decisión, confirmada por el director ejecutivo Stephan Winkelmann, refleja una desaceleración más amplia en la demanda de vehículos eléctricos de lujo, una tendencia que afecta a varios fabricantes de automóviles de alta gama.
Resistencia del mercado a los vehículos eléctricos de alta gama
El cambio de Lamborghini se produce después de evaluar los comentarios de los concesionarios y los datos de los clientes, que revelaron un “aplanamiento” y una aceptación casi nula de los vehículos eléctricos completos entre su clientela. Si bien la empresa sigue siendo capaz de producir vehículos eléctricos, Winkelmann afirmó que el mercado de lujo aún no está preparado para un Lamborghini totalmente eléctrico. En cambio, la marca dará prioridad a los híbridos enchufables, y está previsto que los cuatro modelos de Lamborghini sean híbridos a finales de la década. El primero de estos modelos híbridos llegará en 2029.
Este no es un caso aislado. Bentley ha retrasado el lanzamiento de vehículos eléctricos cinco años, citando una infraestructura de carga débil y una demanda deficiente. Aston Martin ha retrasado el lanzamiento de su primer vehículo totalmente eléctrico y Porsche ha reducido sus esfuerzos de electrificación debido a la disminución de sus ganancias. Mercedes-Benz también ha ajustado su estrategia, manteniendo a la venta los automóviles híbridos y de gasolina por más tiempo de lo planeado inicialmente, reconociendo una adopción de vehículos eléctricos más lenta de lo esperado.
Tendencias globales de vehículos eléctricos: una historia de dos mercados
La caída de los vehículos eléctricos de lujo contrasta marcadamente con el mercado mundial de vehículos eléctricos en general, que experimentó un aumento del 20% en las matriculaciones en 2025, totalizando 20,7 millones de unidades. China lideró el crecimiento con 12,9 millones de registros (un aumento del 17%), seguida de Europa con 4,3 millones (un aumento del 33%). Estados Unidos, sin embargo, experimentó un crecimiento plano, mientras que Tesla experimentó una caída del 9% en las entregas.
Según el investigador de Car Industry Analysis, Felipe Muñoz, las ventas de vehículos eléctricos de lujo en Europa son particularmente débiles. La investigación de Dataforce muestra que modelos como el Lucid Air (un 49% menos) y el Rolls-Royce Spectre (un 44% menos) han experimentado caídas significativas en las ventas, y sólo el BMW i7 ha mostrado un crecimiento (un 14% menos).
Depreciación y preocupaciones tecnológicas
La decisión de Lamborghini está influenciada en parte por las preocupaciones sobre la depreciación y la rápida obsolescencia tecnológica de los vehículos eléctricos de alta gama. Algunos modelos han perdido hasta la mitad de su valor en un año y a los clientes les preocupa que la tecnología actual de los vehículos eléctricos quede obsoleta en una década. Los tiempos de carga y el valor de reventa también influyen en las dudas de los consumidores.
La apuesta de Ferrari y las perspectivas de futuro
El retroceso de los vehículos eléctricos de lujo plantea dudas sobre el próximo modelo Luce totalmente eléctrico de Ferrari. Sin embargo, el analista automovilístico Daniele Ministeri sugiere que la exitosa introducción del SUV Purosangue por parte de Ferrari demuestra la capacidad de la marca para superar las críticas iniciales y lograr el éxito comercial.
Lamborghini sostiene que su decisión es independiente de las estrategias de los competidores, enfatizando la necesidad de un enfoque responsable adaptado a su propio análisis de mercado. El cambio subraya los desafíos que enfrentan los fabricantes de automóviles de lujo que intentan navegar la transición a los vehículos eléctricos, destacando la necesidad de una cuidadosa consideración de las preferencias de los consumidores y los avances tecnológicos.
La situación actual sugiere que, si bien el mercado de vehículos eléctricos continúa creciendo en general, los vehículos eléctricos de alta gama enfrentan importantes obstáculos, lo que obliga a los fabricantes a ajustar sus estrategias y abordar las preocupaciones de los consumidores con respecto al valor, la tecnología y la infraestructura.
